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El éxito de una campaña de publicidad empieza con un buen diseño web

Puedes utilizar muchas estrategias y herramientas de marketing para dar a conocer tu negocio o producto a través de Internet. Sin embargo, ninguna de ellas ofrecerá un resultado óptimo si no eliges un diseño web adecuado. La página web de tu negocio es el escaparate virtual a través del cual tus potenciales clientes miran qué productos y servicios ofreces; si el diseño no es el adecuado o es poco accesible, puedes estar perdiendo muchas ventas.

Tres son las patas sobre las que descansa un buen diseño web: que sea creativo y original, que sea sencillo e intuitivo, y que sea de calidad. Cuando se asegura que una mala página web puede dañar incluso las ventas de la tienda física no se está exagerando. No cumplir con los tres requisitos señalados puede hacer que, clientes que accedieron a tu web para informarse acerca de tus productos y servicios, decidan finalmente acudir a la competencia.

Todos los expertos en marketing digital coinciden en la importancia de que una página web corporativa sea original. Sin embargo, eso no lo es todo si lo que queremos es multiplicar nuestras ventas a través de ella. En tu afán por distinguirte de tus competidores puedes cometer el error de implantar en tu página web un diseño muy original, aunque poco accesible para quienes la visitan.

Claves para evitar que los visitantes de tu web se marchen a otra debido a una mala elección de diseño.

La elección del objeto de una página web corporativa es la principal tarea que hay que acometer, incluso antes de elegir un buen diseño. Mantener una página en Internet solamente para crear imagen de marca puede ser beneficioso para tu negocio, pero ¿por qué no aprovecharla para vender también tus productos y servicios? Elegido el objetivo de la web —crear imagen de marca o vender— es hora de plantearse su diseño.

Uno de los requisitos principales para hacer tu web más atractiva y accesible es la simplicidad. Intentar ofrecer demasiados contenidos en la página de inicio es siempre un error. Además, has de intentar que los visitantes, al acceder a tu página, puedan leer toda la información relevante sin tener que hacer scroll hacia abajo. Webs demasiado largas hacen que el visitante pueda dejar de ver información importante que hayas colocado a pie de página.

La simplicidad de una web se logra también dosificando los espacios en blanco, así como eligiendo no más de tres colores en su diseño. Por otra parte, has de emplear a lo sumo dos tipos de letra. El empleo de muchos colores y varios tipos de fuentes puede ofrecer una imagen de poca profesionalidad, justo lo contrario de lo que queremos transmitir.

Algunas empresas confunden atraer la atención del cliente con implementar colores fuertes o llamativos en sus páginas webs. Esta opción hace que quienes las visitan se cansen pronto ante tanto colorido. Por ello, es recomendable elegir fondos blancos o de colores claros, con letras negras u oscuras.

Otro elemento al que debes prestar atención en el diseño de tu web es el empleo de menús desplegables. Cuanto más complejos sean estos —añadiendo submenús a los menús— más posibilidades tienes de que las visitas terminen no encontrando la información que buscaban y se marchen de tu web.

Un factor fundamental en el diseño web es la velocidad de carga de una página. Abarrotar tu web con multitud de widgets y enlaces externos puede ralentizar la carga de la página de 5 a 20 segundos, toda una eternidad para quien accede a ella. Un diseño sencillo, elegante y poco recargado puede ayudar a que tu página cargue rápidamente, evitando que tus clientes potenciales se marchen de ella antes incluso de haber accedido su contenido.

Las imágenes juegan un papel importante no solo en el aspecto visual de la página de tu negocio, sino incluso dentro del apartado técnico. Unas imágenes no optimizadas pueden retrasar la carga de la página. Por ello, se recomienda que, aparte de reunir los requisitos legales de uso, las imágenes que emplees en tu web no supongan un lastre a la hora de su carga.

Emplea gráficos interactivos y elementos dinámicos en tu web para atrapar la atención de quienes la visitan.

En la actualidad, el uso de distintos dispositivos para acceder a Internet ha hecho que las páginas web hayan tenido que adaptarse a multitud de formatos. Tus clientes no siempre van a ver tu página web en un ordenador de sobremesa o portátil, sino que, la mayoría de las veces, lo harán a través de dispositivos móviles como smartphones, tablets o incluso libros electrónicos. Por ello es importante que la plantilla elegida para tu web sea responsive, es decir, que se adapte al tamaño de pantalla de cualquier dispositivo.

Siguiendo estos consejos obtendrás una página web ideal para apoyar cualquier campaña de publicidad que decidas emprender en Internet. En Amundsen tenemos muy presentes estas directrices, así que contacta con nosotros, cuéntanos tu idea y planificaremos una campaña de publicidad ajustada a las características de tu negocio.

 

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